jueves, 7 de enero de 2010

ME LLAMO MENDES, SAM MENDES

Sam Mendes era un director teatral de éxito que se benefició de la polémica desatada por la obra "The blue room" (1998), por un aireado - y muy breve - desnudo de su protagonista Nicole Kidman. La obra estuvo durante 12 semanas exhibiendose en Londres y a Sam Mendes le llovieron las ofertas para dar el salto al cine.
Su debút no pudo ser más afortunado, "American beauty" (1999), la primera de sus disecciones sobre la jerarquia familiar y sobre la incapacidad de alcanzar la felicidad, que hizo a la crítica rendirse a sus pies hasta el punto de ganar 5 Oscar - incluyendo el de mejor película del año y el de director para Mendes -.

Su siguiente trabajo, "Camino a la perdición" (2002), aunque inmersa dentro del género del cine de gángsters, tenía el nucleo familiar padre-hijo como centro de una historia salpicada de violencia y venganza, y además como colofón con una de las muertes - bajo la lluvía - más bellas vistas en la pantalla. "Jarhead, el infierno espera" (2005) transcurría en la Guerra del Golfo (1990-91), el pelotón de soldados no estaban en el meollo del conflicto y se mostraba más interés por la psicología de los jovenes que por la crueldad de la batalla. Las imagenes de los pozos petrolíferos ardiendo dotaban al film de un extraño lirismo.

Tras un largo paréntesis el 2009 nos trajo dos películas de Mendes, "Revolutionary road", otro cruel análisis de la pareja media americana, ambientada en los años 50 y con unas soberbias interpretaciones a cargo de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. El film señalaba al matrimonio como el causante de la pérdida de la individualidad y también de los sueños; el siguiente en llegar sería "Un lugar donde quedarse", con una pareja menos glamoura, con menos ambiciones y con un presupuesto infinitamente menor. La historia de unos padres buscando el lugar adecuado para críar al hijo que esperan sufrió el desprecio de la crítica y una gélida recepción comercial.

Ahora la última sorpresa con la que nos sorprende Mendes es su - inesperado - interés por hacerse cargo del nuevo film que actualmente se prepara sobre James Bond, el tercero con Daniel Craig encarnando al famoso agente secreto, al cual Mendes ya dirigió en "Camino a la perdición", cuando era un absoluto desconocido.

Se tratará del 23º film centrado en esa lucrativa y longeva franquicia surgida de la pluma del novelista Ian Fleming, el cual solo tuvo tiempo para ver rodadas las dos primeras entregas. De llegar a un acuerdo con los productores Sam Mendes se uniría a una larga lista de directores que han dirigido - y en la mayoría de ocasiones incluso han repetido - las aventuras de James Bond por los confines del planeta - incluso en el espacio llegó a estar en una ocasión el estilizado y seductor agente secreto - : Terence Young ("Agente 007 contra el Dr. No", "Desde Rusia con amor" y "Operación Trueno"), Guy Hamilton ("007 contra Goldfinger", "Diamantes para la eternidad", "Vive y deja morir" y "El hombre de la pistola de oro"), Lewis Gilbert ("Sólo se vive dos veces", "La espía que me amó" y "Moonraker"), Peter R. Hunt ("007 al servicio de su majestad"), John Glen ("Sólo para sus ojos", "Octopussy", "Panorama para matar", "Alta tensión" y "Licencia para matar"), Martin Campbell ("Goldeneye" y "Casino Royale"), Roger Spottiswoode ("El mañana nunca muere"), Michael Apted ("El mundo nunca es suficiente"), Lee Tamahori ("Muere otro día") y Marc Forster ("Quantum of solace").

¡Sam Mendes no deja de sorprendernos!.

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