domingo, 14 de diciembre de 2008

My blueberry nights

Con diez meses de retraso con respecto a su fecha de estreno prevista nos llega “My blueberry nights”, ahora después de verla puedo decir que la espera no ha sido en balde. No me considero un erudito en cinematografía china ni tampoco un estudioso de la obra del laureado Wong Kar Wai, de hecho su artificiosa y elaboradísima estética a menudo me distanció de unas historias ya de por sí lejanas para mi cultura. Sin restarle méritos al trabajo de su iluminador Christopher Doyle (quien firmó el corto más insoportable de todo “Paris je t’aime”, el de las peluqueras chinas) a veces he creído que sus obras eran tan pretenciosas como sobrevaloradas; “2046” hizo que las opiniones se dividieran por primera vez y ahora 4 años después nos llega el resultado de su primera incursión en el cine americano con el aliciente de contar con un nuevo director de fotografía, el iraní Darius Khondji y con un compositor tan profundamente Yankee como es Ry Cooder. Wong Kar Wai ha manifestado que cuando los norteamericanos han trabajado en su país han cometido el error de occidentalizar sus obras, algo de lo que él se ha cuidado mucho, a no sentirse en territorio ajeno y que el público fuera consciente de ello.


Este poema visual habla sobre almas perdidas: Lizzy (interpretada por la cantante Norah Jones que debuta en el mundo del cine por la puerta grande) es la chica triste que ha sido abandonada por su novio, decide dejarle las llaves en un bar al que acudía y que regenta Jeremy (un ajustado Jude Law), un melancólico camarero que también conoce el significado de las palabras desamor y abandono. Las llaves de Lizzy terminan en un frasco lleno de llaves, donde han quedado aparcadas otras promesas y deseos. Jeremy ha decidido que sigan allí a pesar de que ha pasado mucho tiempo desde que sus dueños las dejaran, él cree que no puede ejercer de juez y cerrar para siempre todas esas puertas.


Es entonces cuando Lizzy decide hacer un viaje físico que termina siendo personal y del que hace saber a Jeremy a través de sus cartas; Lizzy a su paso encuentra otras almas más torturadas que la suya, como la de Arnie, un policía alcohólico (formidable David Strathairn) que no consigue aceptar que Sue Lynne (una bellísima Rachel Weistz) ya no es su mujer o la de Leslie (una Natalie Portman con el magnetismo que acostumbra) una agresiva jugadora de cartas que guarda junto al As de su manga un trágico pasado. Lizzy es testigo de todas estas tristes historias, pero ¿hasta donde se tendrá que ir ella para saber lo que realmente está buscando?.


Wong Kar Wai nos sumerge en este viaje como si de un sueño se tratase, con esas imágenes ralentizadas, esos neones parpadeantes y esas conversaciones vistas casi siempre a través de las rotuladas cristaleras, ese humo tan estéticamente utilizado (atención a la escena de Jeremy con ese fantasma de su pasado interpretado por la también cantante Cat Power), ese desierto deslumbrante y borroso, esos sutiles rasgueos de guitarra de Mr. Cooder y ese omnipresente y sensual “The story” que canta la misma Norah Jones, cuya actuación en este film pienso que será algo puntual porque no se le nota nada cómoda en esta nueva faceta.
La experiencia americana de Wong Kar Wai es más que satisfactoria y todo un festival para los sentidos: romanticismo, melancolía, delicadeza, esteticismo y sabrosos postres no faltan en estas “Noches de arándanos”.

3 comentarios:

babel dijo...

A mí me gustó hasta Norah Jones...

Buena reseña, saludos!

Kasker dijo...

Gracias. Es curioso pq Norah Jones es la protagonista absoluta de la historia pero una vez q inicia el viaje se convierte en testigo de ese par de historias secundarias q se van desarrollando. Una estupenda película en cualquier caso, en eso sí q coincidimos.

Un saludo.

Ziguatanejo dijo...

Pues a mí Georg.. Digo Kasker. La pelí me parece un toston IN - SO - POR - TA - BLE... Joer que put* mierd* por favor.
Lamento ser tan radical pero no.. una vez más no coincidimos y esta vez. Afortunadamente...
Floja tirando a mala... Con esos actorazos pululando por la pantalla (Jude, Portman, Rachel...) una lastima. A punto estuve de quedarme sobado en la butaca... a puntito.
Solo el personaje del poli... solo ese se salva. Los demás incluido Jude los prendia fuego en una pira vikinga... o ese día no estaba en racha y no vi lo q tenía q ver.