miércoles, 13 de febrero de 2008

La escafandra y la mariposa


La definición que mejor se ajustaría a "La escafandra y la mariposa" es denominarla como una sinfonía visual. Este tercer film del Julian Schnabel ha vuelto a hermanar a la crítica, y no es para menos, hay que estar muy helado para no salir conmovido después de ver esta película.
Basada en la vida de Jean-Dominique Bauby, redactor jefe de la revista "Elle", que sufrió un infarto multiplé que le paralizó de los pies a la cabeza. Padecía el rarísimo Sindrome de cautiverio, que daña el riego cerebral y las conexiones entre el cerebro y el resto del sistema nervioso, dejándole atrapado dentro de su propio cuerpo, encerrado dentro de una escafandra.
Su único modo de comunicarse con el exterior era con el parpadeo de su ojo izquierdo, y decide (aprovechando un contrato que tenía firmado con una editorial) a través de un complejo y arduo método escribir sus recuerdos y sus sensaciones como el solitario preso del Hospital de Berck que es. ¿Cómo solucionar los errores que cometiste en el pasado?, ¿como manifestar amor por las personas que aún quieres?, ¿como consolarles?, Jean-Dominique plasma su angustia y también su ironía, convirtiéndole accidentalmente en el artista que seguramente de otro modo nunca habría llegado a ser. "La escafandra y la mariposa" agotó su primer edicción el mismo día de su publicación, y Jean-Dominique murió 9 días después de ver la luz su primera y única obra.
Protagonizada por Mathieu Amalric (impresionante en su papel de Jean-Dominique), Emmanuelle Seigner (más famosa por ser la mujer de Roman Polanski), Marie-Josée Croze (actriz de asombroso parecido a Naomy Watts que interpreta a la logopeda Henriette), Jean-Pierre Cassel (en uno de sus últimos papeles) y Max von Sydow (como el padre del protagonista, ojo a la escena en la que intenta hablar con su hijo y llora desconsoladamente al darse cuenta que este nunca más le hablará). Cabe destacar también la fotografía del polaco Janusz Kamiski (imprescindible siempre para Spielberg), el montaje de Juliette Welfling y una emotiva y constante banda sonora de Paul Cantelon (que sorprendió a muchos en "Todo está iluminado"), combinada con canciones de la Velvet Underground, Tom Waits, Joe Strummer & The Mescaleros, Ultra Orange & Emmanuelle, U2, etc.