miércoles, 2 de febrero de 2011

Los próximos tres días

Los guiones que Paul Haggis firmó para Clint Eastwood (“Million dollar baby”, “Banderas de nuestros padres” y “Cartas de Iwo Jima”) le facilitaron una carrera como realizador que había iniciado una década antes de manera muy discreta con “Red hot” (1993) – un imposible drama musical ambientado en la Rusia de la guerra fría – después de trabajar en la televisión de manera rápida para productos de toda índole, de series reivindicables como “Treinta y tantos” o “La ley de los Ángeles” hasta mediocridades como “Walker: Texas Ranger”, pasando por productos tan avejentados como “Vacaciones en el mar”.
Con el film coral sobre la inmigración y los estratos sociales en una gran urbe como Los Ángeles, “Crash” (20004), recibió el favor de crítica y público – quizás de manera excesivamente eufórica se coronó con el Oscar a la mejor película del año – ; “En el valle de Elah” (2007) que criticaba la intervención americana en Iraq no obtuvo la respuesta esperada – los mayores reconocimientos se centraron en alabar la magistral interpretación de Tommy Lee Jones – y ahora nos llega su tercer empeño, “Los próximos tres días”, que nos presenta a un Haggis menos ambicioso, con el único objetivo de ponerse al servicio de una historia ligera que pretende hacernos pasar dos horas muy entretenidas.

Resulta curioso que Haggis se ponga al servicio de un material tan reciente como poco conocido – el film francés “Pour elle” interpretado por Vincent Lindon y Diane Kruger hace escasos dos años aunque estrenada directamente en video en nuestro país – para hacerse cargo de su remake americano contando ahora con la presencia de un actor tan comercial como Russell Crowe y de la emergente Elizabeth Ashley encarnando al matrimonio protagonista de una historia al límite.

La galería de secundarios es verdaderamente antológica, la guapa Olivia Wilde, el enorme Brian Dennehy, Daniel Stern, Trudie Styler y Liam Neeson en una única aunque impagable escena. Lastima que la presencia de la mayoría de ellos resulte injustificada para encarnar papeles con muy poca importancia.

La vida parece idílica para el matrimonio formado por John (un convincente Russell Crowe con todo el peso que perdió para “Robin Hood”), Lara (Elizabeth Ashley en el papel más complejo al que se ha enfrentado hasta la fecha) y su pequeño hijo Luke (Ty Simpkins) hasta que una mañana cualquiera Lara es detenida y acusada del asesinato de su jefa a la que le unía una archiconocida enemistad. Las pruebas que la incriminan son demasiado claras y se enfrenta a una condena de 20 años. Agotando todas las vías legales y creyendo firmemente en su inocencia, John decidirá traspasar los límites de la justicia metiéndose en una espiral de violencia con el objetivo de volver a reunir a su familia.

“Los próximos tres días” es un film muy entretenido pero muy desigual, tras una primera y pausada mitad le sigue una adrenalítica y casi surrealista segunda parte que llega a bordear el mayor de los ridículos. El empeño del guión por rizar el rizo y la incomprensible y descabellada resolución final terminan por dejar un regusto amargo. Pero lo cierto es que sí no le buscas tres pies al gato “Los próximos tres días” puede ser un estupendo divertimento en el que la primera hora de tensión sostenida puede hacernos creer que el film tomará la senda del drama y no la del típico cine de acción que termina por imponerse. A pesar de todo lo que pudo haber sido y no fue, resulta entretenida y hasta recomendable.