sábado, 23 de febrero de 2008

En un mundo libre...


La última película de Ken Loach quizás no será la más recordada de las suyas, pero a estas alturas al director lo que menos le preocupa es sorprender, su cometido es hacernos pensar. En su septima colaboración con el guionista Paul Laverty, Loach habla de la vulneración de los derechos humanos de la gente más desfavorecida, habla de las agencias de trabajo temporal que somete a inmigrantes ilegales a jornadas inhumanas por salarios ridículos, y de como un negocio prometedor puede transformar a una joven y necesitada madre en un explotador más del cruel sistema. A su paso por el Festival de Venecia no despertó la expectación crítica esperada (pese a recibir dos premios), pero vuelve a ser un soplo de aire fresco que además nos da la oportunidad de conocer caras nuevas, como las de la debutante Kierston Wareign - espero y deseo volver a verla en un trabajo de esta proyección internacional - (como la atractiva y ambiciosa Angie) y la televisiva Juliet Ellis (como su socia Rose). Una hora y media en la que veremos la cara más amarga del problema de la inmigración en Londres.