jueves, 24 de enero de 2008

En el valle de Elah

Después del impacto mediático que supuso hace 2 años "Crash", a Paul Haggis, su director y guionista no se le puede acusar de continuista, ni de repetir la exitosa fórmula de ésta ahora que estrena su siguiente trabajo "En el valle de Elah". El reparto coral y las historias entrecruzadas que eligiera para "Crash" nada tienen que ver con la sobriedad y desolación que inyecta en gran parte del metraje de este drama de denuncia. Basada en una de tantas historias reales acontecidas durante el mandato de Bush y su polémica invasión a Iraq (recientemente vimos la visión sobre el tema de Brian de Palma en "Redacted"), deja de manifiesto el grado de desequilibrio psiquico con el que regresan los soldados a casa. Si nos olvidamos de ese molesto fufillo patriotero (¿cuántas banderas más nos quedarán por ver ondear?) y de un tono excesivamente apagado que lastra el hilo argumental en su último tercio, la película se sostiene y será recordada por la inmensa actuación de Tommy Lee Jones, que borda el papel de endurecido militar retirado que investiga la extraña desaparición de su hijo, en su primer permiso tras regresar de Iraq. Su composición llena de matices de momento se ha visto recompensada con una nominación al Oscar. Susan Sarandon utiliza su sabiduría de veterana para aprovechar al máximo los breves minutos que aparece en pantalla, reflejando toda la desesperación y amargura que el personaje de Tommy Lee Jones aprendió a no mostrar. Dos interpretaciones tan intensas consiguen deslucir el trabajo, por otra parte de lo más digno, de Charlize Theron.
Mucho menos brillante que su predecesora, en Estados Unidos ha sido recibida con total frialdad, suponiendo un paso en falso en la prometedora carrera de Haggis; pero no nos llevemos a engaño, esta película tiene su máximo interés en el acertado casting y en las brillantes interpretaciones, más que por la originalidad del conjunto.