domingo, 18 de enero de 2009

Siete almas

El director romano Gabriele Muccino disfrutaba de un cómodo éxito en su país natal hasta que una inesperada llamada lo cambió todo, era Will Smith, el actor más exitoso del mundo en la actualidad, que se había conmovido viendo dos películas suyas: “El último beso” (2001) y “Ricordati di me” (2003). Will necesitaba de un director dotado de gran sensibilidad para dar un giro a su carrera, quería ser tomado en serio como actor dramático después de haber alcanzado el éxito masivo como actor de comedia (“Men in black”, “Hitch” y “Hancock”) y de películas de acción (“Dos policías rebeldes”, “Yo, robot” y “Soy leyenda”); Will tenía la corazonada de que Gabriele era su hombre.
Will había coqueteado con el drama sin lograr la conciliación entre crítica y público (“Seis grados de separación”, “La leyenda de Bagger Vance” y “Ali”), lograr un triunfo en esta nueva faceta era su asignatura pendiente.

La primera película del tándem fue “En busca de la felicidad” (2006) y el resultado más que satisfactorio: una segunda nominación al Oscar (la primera fue por “Ali”) y más de 160 millones de dólares recaudados solo en el mercado USA.
Dos años después el equipo repite ahora con “Siete almas” y las intenciones (conmover nuevamente al público demostrando que Smith sabe hacer llorar igual de bien que reír) y objetivos
(conseguir una tercera nominación para ese ansiado Oscar que Will ya ha rozado en un par de ocasiones y seguir con esa racha que le acredita como el actor más taquillero con 7 películas consecutivas que han superado con facilidad la barrera de los 100 millones) a perseguir son muy similares.

“Siete almas” (o “Siete latidos” como sería su traducción literal) es un vehículo perfecto de lucimiento que Will sabe como aprovechar, haciéndose acompañar por la bellísima Rosario Dawson (con la que repite tras “Men in black II”) y por una galería de estupendos secundarios con papeles lo suficientemente breves para no hacerle sombra (Woody Harrelson, Barry Pepper o Elpidia Carrillo).
La historia que ha escrito el desconocido Grant Nieporte da la justa información para que durante gran parte del metraje te hagas una serie de preguntas: ¿Quién es Ben Thomas (Will Smith) y a que se dedica realmente?, ¿quiénes son esas otras personas - la chica con problemas cardiacos (Rosario Dawson), el pianista ciego (Woody Harrelson) o la mujer maltratada (Elpidia Carrillo) - a las que busca y qué quiere de ellos?. Lo que sí que comprendemos por sus actos es que ese agente de Hacienda que dice ser tiene mucha más humanidad de la que debiera y que la redención puede estar entre los objetivos que persigue.

El inconexo montaje (obra de Hughes Winborne) con continuos flashback, aporta las piezas necesarias para ir completando esta trágica historia de casualidades, consecuencias y enmiendas, como si de un puzzle se tratara. Philippe Le Sourd (que hizo un estupendo trabajo en “Un buen año”) y Angelo Milli (“Secuestro Express” y “Satanás”) se encargan, respectivamente, de darle luz y armonía al asunto, con la inestimable ayuda de canciones de gente tan dispar como Nick Drake, Muse, Charles Aznavour o Minnie Ripperton.
Un extremadamente delgado Will Smith (solo le quedan las orejas de otros rodajes) se añade a la corta lista de actores tan convincentes en comedia como en drama (Jack Lemmon, Tom Hanks, Robin Williams, Kevin Kline, … salvando las distancias, ¡claro!) y vuelve a buscar con premeditación y alevosía la complicidad y las lágrimas del público.
Teniendo en cuenta que este segundo film del tándem Smith-Muccino lleva acumulados 66 millones de dólares en el mercado USA, que no llegará a la barrera de los 100 y por tanto romperá la racha ganadora de Will, la continuidad como equipo podría peligrar. En la recepción internacional podrá medirse el balance de su éxito o fracaso.
En cualquier caso se trata de un film correcto, que se ve con agrado y que será disfrutado, especialmente, por los amantes de los dramones con mayusculas, con Kleenex incluído. Si tú no quieres ni oir hablar de algo que incluya la palabra “sensibilidad” porque eres demasiado duro para ello, entonces… tendrás que esperar la llegada del otro Will Smith, el comercial, el de los “blockbusters”. ¿De que tejido estás tú hecho?.

1 comentario:

Javi Triunviro dijo...

A mi me gustó bastante, esperaba que fuese más sensiblera, aunque la segunda hora al principio se hace algo pesada. Y rosario dawson se come a will smith. Film muy correcto.

Saludos.

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