jueves 19 de noviembre de 2009

¡ESTE RODAJE ES LA GUERRA!

Hace bien poco informaba que un director había mandado al cuerno un rodaje y a todo el equipo técnico y artístico con él - Michael Radford dio la espantada en "La mula" - , hoy vengo a contaros la historia opuesta, la de un director aferrado tan fuertemente a un proyecto que tuvo que ser la propia policía quien le arrancará sus manos de él.

Pruitt Taylor Vince es un actor secundario de físico muy marcado al que hemos visto en muchas ocasiones aunque no sepamos muy bien donde -en su prolífera trayectoria se engloban films como "La escalera de Jacob", "Asesinos natos", "Ni un pelo de tonto", "Beautiful girls", "S1mone" o "Identidad" y apariciones especiales en series como "CSI", "Deadwood", "House" o "Medium" - y que ahora daba el salto a la dirección con "Cameraman" hasta que tuvo un encontronazo con el productor de la misma, David Newton Cole, alguién por otra parte totalmente ajeno al mundillo cinematográfico y sin apenas experiencia previa.

Las diferencias creativas entre un director debutante e impulsivo y un productor egocentrico y déspota explosionaron hasta tal punto que las fuerzas del orden tuvieron que intervenir, a petición del productor todo sea dicho, expulsando a Taylor Vince del rodaje. El director exigía "que se respetase su visión del film" temiendo que éste perdiera su sello personal - en el hipotético caso de que un director nobel lo tenga -, y el productor por su parte sabiendo que tenía la sartén por el mango ha dejado claro "que la última decisión la toma él que para algo pone la pasta" recordándole donde tenía la puerta. Ni que decir tiene que Taylor Vince opuso un poquito de resistencia antes de salir por ella. A ambos debemos agradecerles esta estúpida anécdota que ha trascendido más de lo deseable.

domingo 15 de noviembre de 2009

LA OTRA CARA DEL ÉXITO (XVI)

DANA PLATO
Maywood, California (USA), el 7 de noviembre de 1964
Moore, Oklahoma (USA), el 8 de mayo de 1999

Con la llegada a nuestro país de las cadenas privadas se recuperaron un buen puñado de series americanas que habían gozado de un importante éxito pero que, en el mayoría de los casos, ya hacía años que habían sido canceladas. Una de ellas fue “Arnold” (1978-86), aquella popular serie que tenía a un enanito negro por protagonista y que dio además de sí una spin-off titulada “The facts of life” (1979-88), inédita en nuestro país. “Arnold” narraba las vicisitudes de un par de jóvenes afroamericanos adoptados en el hogar de una acaudalada familia blanca, cuya hija rubia y angelical que respondía al nombre de Kim estaba interpretada por la joven actriz Dana Plato. Cuando saltó a la fama tenía tan sólo 14 años, a partir de entonces sería sencillo encontrarla como invitada especial en series como “Chips”, “Vacaciones en el mar” o “Los problemas crecen”. En 1983 cuando había rodado cuatro temporadas de la serie “Arnold” su personaje desapareció subitamente en cuanto los productores supieron de su inesperado embarazo, el duro golpe que este suceso supuso en su vida personal no lo arreglaría ni siquiera el hecho de que fuera llamada nuevamente para aparecer en la última temporada de la serie.
Dana inició una imparable caída, se hizo adicta al alcohol y a la heroína, fue arrestada por robar y por falsificar recetas médicas, perdió la custodia de su hijo y después de posar desnuda en 1989 en la revista Playboy lo único que recibía eran ofertas para películas eróticas. En sus últimos tiempos dio la réplica a Brigitte Nielsen en “Compelling evidence” (1995) y después de operarse los pechos terminó apareciendo en películas porno lésbicas como “Different strokes” (1998) o “The hostage” (1998).
Un día después de conceder una sincera entrevista a David Letterman en la que reconocía estar limpia de sus adicciones y prometía pasar página a su turbio pasado, Dana Plato aparecía muerta en su casa por una mezcla letal de Vanadom y Vicodim. Tenía 34 años.

lunes 9 de noviembre de 2009

HARRISON FORD & BRENDAN FRASER: LA EXTRAÑA PAREJA

Harrison Ford recientemente se convirtió en el actor mejor pagado del mundo por embolsarse 65 millones de dólares correspondientes a la suma de su salario más el porcentaje de taquilla obtenido por la brutal recaudación que hizo en todo el mundo "Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal" (2008), la cuarta y esperada entrega de las aventuras del más famoso arqueólogo que ha dado el cine. Pero lo cierto es que Ford sin el sombrero y el látigo que le dió fama y fortuna no parece ya interesar a las nuevas audiencias ni ser rentable de cara a la taquilla. Desde que triunfó en el género del terror con "Lo que la verdad esconde" (2000) sus siguientes trabajos han sido desastres artísticos y comerciales: "K-19: The windowmaker" (2002), "Hollywood: Departamento de policía" (2003) y "Firewall" (2006). La interesante "Crossing over" (2009) no merecía la misma suerte y sin embargo ha sido tal su fracaso que apenas ha conocido distribucción - sólo se exhibió en 72 cines en todo Estados Unidos y Sean Penn habiendo rodado todas sus escenas exigió desaparecer sin dejar rastro de este film -. Que Steven Spielberg decidiera poner en pie un nuevo Indiana Jones y que Ford aceptara interpretarlo ha supuesto una burbuja de oxígeno importante para el actor, aunque la industria sigue sin confiar en él y en seguida entenderéis por qué digo esto.

Brendan Fraser no puede presumir de llevar una carrera modélica, desde que empezara a aparecer con regularidad en la gran pantalla a raíz de su participación en "El hombre de California" (1992) interpretando a un cavernícola ha dado muy pocas muestras de poseer algún talento interpretativo, claro que con un muestrario de películas como "George de la jungla" (1997), "Dudley de la montaña" (1999), "La momia" (1999), "Al diablo con el diablo" (2000), "Monkeybone" (2001) o "Looney Tunes: De nuevo en acción" (2003) no se puede hacer milagros. No sería tampoco justo desmerecer sus incursiones en films más serios como "Dioses y monstruos" (1998) y "El americano impasible" (2002), aunque el peso de los mismos se sostenían en las magistrales interpretaciones de Ian McKellen y Michael Caine, respectivamente. Brendan ha sufrido también en sus carnes unos años de ostracismo en los que ha estado algo perdido - no olvidemos que en la coral "Crash" (2004) su personaje era lamentablemente de relleno -, los triunfos comerciales consecutivos de "Viaje al centro de la tierra" (2008), "La momia: La tumba del Emperador Dragón" (2008) - calificar de bazofia a este cierre de la trilogía es ser muy benevolente - y "Corazón de tinta" (2008) le han convertido de nuevo en una apuesta segura para los estudios, por contrapartida los que le califican de actor mediocre que no cuida su carrera tienen tres nuevos argumentos para defender esa teoría.

Ambos, por sorprendente que parezca, son la pareja protagonista del drama "Extraordinary measures" y llama la atención comprobar que el nombre de Harrison Ford - que ha sido cabeza de cartel en cada uno de los films que ha protagonizado desde que rodara en 1984 "Indiana Jones y el templo maldito" - aparezca ahora después del de Brendan Fraser, aunque su rol fuera decididamente menor no es algo a lo que nos tenga acostumbrados Ford ni que esperáramos ahora que áún está fresco el éxito de "Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal".

De cualquier modo "Extraordinary measures", que ha dirigido Tom Vaughan - responsable de la comedia "Algo pasa en Las Vegas" (2008) - encontrará justas comparaciones con "El aceite de la vida" (1992) - aquel estupendo film interpretado por Nick Nolte y Susan Sarandon en la que encarnaban a Augusto y Micaela Odone, quienes lucharon por encontrar la cura a la extraña enfermedad genética de su hijo - por las similitudes de su argumento - basado igualmente en un hecho real -: John Crowley (Brendan Fraser) y su mujer Aileen (Keri Russell) desesperados por la enfermedad degenerativa que ataca los músculos y los órganos de sus hijos encontrarán una última esperanza en las investigaciones del Dr. Robert Stonehill (Harrison Ford) que podrían ser determinantes para salvación de sus hijos.

"Extraordinary measures" - "Medidas extraordinarias" sería su siginificado más literal - no parece el vehículo más cómodo para Brendan Fraser, un actor poco curtido en dramas, ni para Harrison Ford, cuyo papel de Doctor le pega tanto como a un Santo dos pistolas. Una emparejamiento muy discutible y extraño.

* "Extraordinary measures" se estrena el 5 de marzo de 2010 en España.

domingo 8 de noviembre de 2009

Millennium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

Cinco meses después del progresivo éxito de “Millennium 1” y coincidiendo aún con ésta en cartelera, nos llega la primera secuela del fenómeno literario sueco reconvertido ahora en exitosa franquicia cinematográfica. “Millennium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” retoma las andanzas del periodista Mikael Blomkvist y de la ambigua hacker de la informática Lisbeth Salander – por sí queda alguién para quien aún sean un misterio – desde donde la acción nos dejó, como he dicho, hace apenas 5 meses.

Las dos diferencias más destacables que se encuentran en esta continuación con respecto a la predecesora es que la historia abandona un entorno familiar para adentrarse en un entramado político más complejo y el claro protagonismo que se le otorga al verdadero alma de la obra de Stieg Larsson – la carismática y sufrida Lisbeth Salander – en detrimento del “supuesto” protagonista de la obra literaria, el periodista freelance Mikael Blomkvist, creador de la revista “Millennium”.
Pruebas incriminatorias señalan a Salander como la autora material de un triple asesinato, Blomkvist seguro de su inocencia buscará las pruebas necesarias que la inculpen, destapando así una trama de trata de blancas en la que están implicados importantes personalidades suecas y en cuya trastienda se ocultan dolorosos fantasmas del pasado.

“Millennium 2” – y también “Millennium 3” que se estrenará a principios del año que viene – han cambiado de director, ahora el responsable es Daniel Alfredson – hermano mayor del Thomas Alfredson el artífice de la gran sorpresa del cine sueco de este año, “Déjame entrar” – y el cambio, siendo sincero, ha sido para peor ya que la labor de condensación y de eliminación de lo superfluo de la obra no se ha acometido con brillantez. La narración avanza a trompicones, un ritmo desigual que confluye en un desenlace excesivamente acelerado, y no por casualidad “Millennium 2” cuenta con 25 minutos menos de metraje para contar un libro – para muchos el mejor de la trilogía – más extenso y complejo.

Por lo demás “Millennium 2” sigue contando con sus dósis de intriga, de acción, de violencia y de sexo – con un atrevido y explícito polvo lésbico - , con una factura televisiva indisimulable y con un actor muy limitado, Michael Nyqvist, que refuerza la teoría de que se trata de un grave error de casting.
Y aunque se aten cabos sueltos y se confirmen cosas que en “Millennium 1” tan sólo se planteaban timidamente, lo cierto es que toda la atención vuelve a recaer en el personaje de Lisbeth Salander – y mucha culpa de ello la tiene el carisma de Noomi Rapace, una actriz a la que se augura un brillante porvernir – sin el cual esta insatisfactoria secuela sería un absoluto naufragio.

El año próximo veremos como se le vuelve a vejar y a torturar a Lisbeth, y como una vez más remonta el vuelo en el cierre de la clamorosa trilogía deslucida con esta entrega. Confiémos que en la próxima ocasión, la definitiva – siempre y cuando no aparezcan más manuscritos inéditos del desaparecido Larsson para alegría de su indecente familia – se eche el cierre con mucho más brio y pasión.

LA CAJA DE LOS DILEMAS

Richard Kelly llevaba desde el 2001 viviendo de las rentas obtenidas con su primer largo, "Donnie Darko", extraña muestra de cine fantástico que convenció a un nutrido grupo de fans de toda una generación que la colocó entre sus films de cabecera, oponiéndose a otras muchas opiniones diametralmente opuestas. Su siguiente delirió visual tendría que esperar 5 años y su recepción no pudo ser peor, "Southland tales" no sólo recibió un sonoro abucheo en su presentación en el Festival de Cannes sino que tampoco consiguió convencer ni siquiera a sus devotos. En sus dos horas y cuarto de metraje se entrecruzaba un casting imposible: Dwayne "The Rock" Johnson, Sarah Michelle Gellar, Mandy Moore, Sean William Scott, John Larroquette, Justin Timberlake y Christopher Lambert. El film apenas se estrenó comercialmente fuera de los Estados Unidos apareciendo directamente en video, en España ni siquiera eso.

Kelly se enfrenta ahora por vez primera a un material ajeno que se ha encargado personalmente de adaptar, "The box" está inspirada en un relato corto de Richard Matheson - conocido por ser el autor de las novelas que inspiraron films como "Más allá de los sueños" o "Soy leyenda" - titulado "Button, button", publicado en 1970 en la revista "Playboy" y llevado a la pequeña pantalla - formó parte de la primera temporada de la serie "En los límites de la realidad" - sin el beneplácito de Matheson que exigió figurar bajo el seudónimo de Logan Swanson.

Cameron Diaz - quien ya había ejercido de productora en "Donnie Darko" - es la estrella absoluta del nuevo film de Richard Kelly en la que encarna a una profesora de instituto casada con un ingeniero de la NASA, la pareja atraviesa problemas económicos y la solución a estos se presenta en forma de caja. Un hombre desfigurado se presenta un buen día en la puerta de su casa portando una caja y una extraña propuesta: por cada vez que aprieten el botón rojo que contiene la caja recibirán un millón de dólares pero a cambio morirá una persona totalmente ajena al entorno del matrimonio. Tienen 24 horas para pensarlo, pero mientras se enfrentan a un dilema moral son conscientes de que independientemente de lo que decidan las terribles consecuencias no se harán esperar.

El rodaje de "The box" se inició en noviembre de 2007 y concluyó tres meses después, cuenta con un presupuesto de 30 millones de dólares y con un reparto completado por el veterano Frank Langella y por un joven actor que no termina por despegar, James Marsden. "The box" ha sufrido continuos retrasos que han supuesto que finalmente su estreno sea simultano en España y Estados Unidos el pasado viernes. Esta versión al menos si que cuenta con la firma del ya octogenario Richard Matheson pero está por ver si consigue el favor del público y la carrera de Richard Kelly - que atraviesa un difícil momento - se aprovecha de todo ello.

miércoles 4 de noviembre de 2009

MICHAEL RADFORD LA LÍA PARDA

Dicen que lo que mal empieza, mal acaba, y no sin razón. El realizador británico de origen hindú Michael Radford - popular por sus films "1984" (1984), "El mercader de Venecia" (2004) y sobre todo "El cartero y Pablo Neruda" (1994) - la acaba de liar parda abandonando de un sonoro portazo su último rodaje "La mula" (2009) a falta de una única semana para ser concluída.

Llevaba más de una década tratando de levantar un proyecto basado en la novela de Juan Eslava Galán que se enmarca al final de la Guerra Civil Española, y ahora se ha desentendido cansado de torear contratiempos - continuos retrasos y recortes en su presupuesto -. Además la pareja protagonista anunciada, Oscar Jaenada y María Valverde, tampoco se consolidó ya que a última hora se tuvo que buscar a un sustituto para Jaenada y el elegido no ha sido otro que el imposible Mario Casas.

Un director sustituto (¿un tal Alan Smithee, tal vez?) concluirá el film, los correspondientes seguros iniciarán una encarnizada batalla y de seguir así "La mula" podría correr la misma suerte que "Manolete", rodada hace más de dos años y condenada a dormir eternamente el sueño de los justos.

martes 3 de noviembre de 2009

ODA AL ESPAÑOLITO MEDIO

Rodó la friolera de 235 films, alternó el cine con el teatro y, en menor medida, con la televisión, y no fue hasta primeros de los 70 cuando demostró el solvente actor dramático que había en él, "El bosque del lobo" (1971) y "Mi querida señorita" (1972) extrajeron todo su potencial y una riqueza de registros que en los 60 - en films por otro lado excelentes como "El pisito" (1959), "Plácido" (1961), "Atraco a las tres" (1962) o "El verdugo" (1963) - no había tenido la oportunidad de mostrar.

Era uno de los últimos exponentes de una generación de cómicos que pasaron las de Caín durante la dictadura Franquista (apenas sobreviven tres: Manuel Aleixandre, Toni Leblanc o Alfredo Landa) y que tardarían muchas décadas en obtener el respeto crítico. Por siempre será el padrino de "La gran familia" (1962), el hombre encerrado en "La cabina" (1972), Sixto Zabaleta en "Este señor de negro" (1975), el hijo del Marqués de Leguineche en "La escopeta nacional" (1978), "Patrimonio nacional" (1981) y "Nacional III" (1982), etc. El cine internacional se lo quiso apropiar - rodó a las órdenes de George Cuckor "Viajes con mi tía" (1972) - pero decidió seguir siendo patrimonio nuestro.

Era de la vieja escuela en la que si no trabajabas - llegó a enlazar hasta 7 u 8 rodajes por año - no comías, por ello nunca se retiró. Tenía miedo a la soledad y al olvido y por ello decidió hacerse inmortal con puntuales personajes dentro de una basta filmografía en la que cabían títulos tan poco honrosos como "El fascista, la beata y su hija desvirgada" (1978).

José Luis López Vázquez es parte de la memoria colectiva de un pedazo de nuestra historia, un actor querido, respetado y admirado que supo hacernos reír, que logró conmovernos a su antojo... y que con 87 años nos ha dejado, al menos de manera física.