jueves, 29 de abril de 2010

EL FRIKI QUE HABLABA OBSESIVAMENTE SOBRE LAS CABRAS

Más de medio año después regreso a las páginas de "Fotogramas" de modo tan sorprendente como la última vez, ya que ahora no veo tanto cine de actualidad y por lo tanto apenas envio mis impresiones sobre la misma a la revista.

En el ejemplar de Mayo (nº. 1.999) se han incluido dentro de cinefilia alguna de mis reflexiones acerca de "Los hombres que miraban fijamente a las cabras", esa comedia excéntrica y gamberra que tuvo muy buen arranque en taquilla pero cuyo negativo boca-oreja le hizo perder fuerza con rapidez. No voy a entrar en valoraciones, ya dije lo que pensaba en su día, tenía su gracia - y creo que un segundo visionado no le vendría mal - pero podría haber tenido mucha más. Aún con todo, al menos eso la honra, en cuanto a originalidad no se le puede echar nada en cara, otra cosa es que no se haya sabido aprovechar como es debido el material de partida.

En resumidas cuentas, en la sección de Cinefilia (pag. 58) se cita textualmente lo siguiente:

""Los hombres que miraban fijamente a las cabras" es más del estilo de los Hermanos Coen que su último film, el sombrio y fallido "Un tipo serio". Habría sido interesante comprobar el partido que habrían sacado ellos a este material ajeno, que además cuenta con dos de sus actores preferidos, Clooney y Bridges. Similitudes no faltan con alguno de los títulos de la vertiente más desenfadada de los Coen".

J. Casquero (vía e-mail).

martes, 27 de abril de 2010

Alicia en el País de las maravillas

Después de aportar su particular visión a “Charlie y la fábrica de chocolate” (2005) y al famoso musical de Broadway “Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet” (2007), Tim Burton recrea ahora el universo de Lewis Carroll – seudónimo del matemático, fotógrafo y escritor Charles Lutwidge Dodgson – en “Alicia en el País de las maravillas”, distanciándose sobremanera no ya de la novela original sino también del film de animación que la Disney realizó en 1951.

“Alicia en el País de las maravillas” supone la séptima colaboración con Johnny Depp – después de “Eduardo Manostijeras” (1990), “Ed Wood” (1994), “Sleepy Hollow” (1999), “Charlie y la fábrica de chocolate” (2005), “La novia cadaver” (2005) – en esta ocasión aportó tan sólo la voz – y “Sweeney Todd” (2007) - , el cual en esta ocasión tiene a su cargo un papel decididamente secundario – el sombrero loco no aparece hasta pasados los treinta primeros minutos del metraje – pero igual de exagerado que el resto de la galería de personajes que ha hecho a petición de Burton. Depp disfruta llevando su interpretación al límite del exceso y de la sobreactuación, justificándolo como una necesidad para dar vida a un personaje que no deja de estar sacado de un cuento infantil. Esa colección de amanerados tics los viene arrastrando dede la trilogía de “Piratas del Caribe” y empiezan a provocar saturación. A menudo echamos en falta al Depp contenido de “Enemigos públicos” (2009), capaz de bordar un personaje sin apenas esforzarse.

Dicen los entendidos que los caminos de Burton y Carroll estaban condenados a encontrarse desde que un Burton ablandado por la paternidad se dedica a adaptar cuentos moralizantes con ese añadido tétrico-gótico que imprime a todo lo que toca. Su “Alicia en el País de las maravillas” es, como ya he dicho, una versión muy libre que toma algunos de los personajes de las dos novelas de Carroll – la homónima de 1865 y “Alicia detrás del espejo” publicada en 1872 – para creer un lujoso espectáculo de imaginería en el que Burton ha podido dar rienda suelta a todos sus delirios y excesos visuales o mejor dicho virtuales.
La joven actriz australiana Mia Wasikowska encarna algo rigidamente a esta Alicia del siglo XXI, que representa la liberación de la mujer moderna – algo impensable en el siglo XIX en el que se escribió la obra original – para poder tomar sus propias decisiones, para elegir su camino y para no acceder a una boda de interés debidamente apañada por su propia familia – en su hermana tiene el vivo ejemplo de lo que supone casarse sin amor con el hombre equivocado – . Todo estos ideales se forjarán a su paso por ese colorido y recargado mundo de fantasía diseñado por Burton.

Alrededor de Alicia y del ya mencionado Sombrerero loco se mueven un buen puñado de personajes; las dos Reinas, la Roja (una cabezona Helena Bonhan Carter directamente inspirada en la caracterización de Bette Davis en “La vida privada de Elizabeth y Essex”), perversa, llena de odio y siempre dispuesta a cortar alguna cabeza; su hermana, la Blanca (una Anne Hathaway que rechazó ser Alicia por miedo al encasillamiento) tan bondadosa como aburrida; los rollizos gemelos Tweedledee y Tweedledum (encarnados por el politicamente incorrecto Matt Lucas); el filosófico Gato de Cheshire (con la voz de Stephen Fry), la episódica Oruga azul, aunque finalmente decisiva (con la voz de Alan Rickman), la Jota de Corazones (a cargo de un actor tan freak como Crispin Glover), el desangelado Capitán del ejército de la Reina Roja, y por último Galimatazo (con la voz del legendario Christopher Lee), el aterrador Dragón al que según el oráculo deberá vencer Alicia.


Y aunque “Alicia en el País de las maravillas” no se trate de un film estrictamente infantil los que busquen un significado mucho más profundo es cierto que se sentirán un poco defraudados porque entre tanto exceso visual y tanta riqueza de medios el mensaje, que ha intentado adaptarse a los tiempos, no deja de ser demasiado simplista para un cineasta que como Tim Burton ha sabido deslumbrarnos visualmente a la vez que nos ha hecho reflexionar o incluso llegar a emocionarnos con films mucho más inspirados como “Ed Wood” o “Big fish”. No podrá calificarse de fracaso en su carrera – y más viendo sus cifras – pero sí que será, junto a “El planeta de los simios”, uno de sus films más impersonales y huecos.

lunes, 26 de abril de 2010

PELÍCULAS DUPLICADAS (VI)

Este próximo mes un título más se prestará a confusión, "Rabia", que a partir de ahora habrá que diferenciar debidamente del nuevo film de Sebastián Cordero. No será difícil porque ambos films son - afortunadamente - la noche y el día. ¿Qué clase de film puede parecerse a uno de Cronenberg en sus inicios?. Me temo que ninguno, no existen demasiadas mentes tan retorcidas como la suya.

El ejemplo de hoy: "RABIA".

"RABIA" (1977).
Segundo film del cineasta canadiense David Cronenberg y responsable de su lanzamiento internacional dentro del género fantástico a golpe de festivales - en Sitges fue elegida mejor película - en donde fue popularizando un reconocible estilo propio y un gusto insano por las deformidades y las mutaciones. El grueso de su filmografía se enmarcan a medio camino entre el terror y la demencia. En este film, en concreto, la áxila fálica de Marilyn Chambers - actriz porno en su única incursión fuera del género que la hizo popular - era la causante de la propagación del virus de la rabia que desencadenaba en una situación de autentico caos en toda la ciudad.

Calificación:
Un delirio mental en la mejor tradicción de Cronenberg al que le seguirían otros de igual importancia como "Cromosoma 3", "Scanners" o "Videodrome". Films fundamentales para entender el fantástico de finales de los 70 y primeros de los 80.

"RABIA" (2009).
Tercer film del uruguayo Sebastián Cordero que ha sorprendido a su paso por el Festival de Málaga, ganando tres premios importantes (película, actor secundario y fotografía), además de una mención especial para su protagonista, Gustavo Sánchez Parra. Se trata de un thriller atmosférico y asfixiante en el que hay un pequeño espacio para la crítica social - la lucha de clases - y para el melodrama de amores improbables. Curiosamente las caras más populares del reparto - Concha Velasco y Xavier Elorriaga - cuentan con los roles más atípicos, secundarios y poco agradecidos de la función.

Calificación: Una demostración palpable de que en nuestra cinematográfia pueden hacerse convincentes films de terror adulto - más psicológico que explícito - y que además cuenta con el aval de la producción de Guillermo del Toro, y ya con eso debería bastar.

sábado, 24 de abril de 2010

RENOVARSE O MORIR

A sus 67 años Martin Scorsese parece empeñado en sorprendernos, sí un remake de un thriller japonés - "Infiltrados" - o un "noir" de reminiscencias hitchcockianas - "Shutter Island" - no parecían las elecciones más lógicas, lo próximo en su agenda resulta, cuanto menos, inesperado y desconcertante. Es como si el espíritu de Tim Burton se hubiese adueñado de él por la enfermiza envidia provocada - no entiendo el por qué - tras visionar "Alicia en el país de las maravillas", ese Universo de Lewis Carroll que acaba de pasar por el filtro de una compleja y alocada mente como la de Burton.

Scorsese ha debido creer que la senda abierta por gente como Cameron o Burton es el camino a seguir y se ha decidido a probar suerte. El proyecto más inmediato del cineasta italoamericano es la adaptación de un cuento infantil de Brian Selznick, "La invención de Hugo Cabret" - editado en nuestro país por SM - que además rodará en el innovador formato 3D. El film, al menos, sirve para que el cineasta de una tregua a su actor fetiche Leonardo DiCaprio, y cuente con un reparto encabezado por Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen - inolvidable y provocador en "Borat" y "Brüno" - además de los jovencitos Asa Butterfield - el chico revelado con "El niño del pijama de rayas" y que ahora encarna a Hugo Cabret - y Chloe Moretz.

Se rodará proximamente en Londres y París y será una nueva oportunidad para el "maestro" Scorsese para que reinvente el medio cinematográfico, en esta ocasión con la ayuda de las tecnologías de más rabiosa actualidad.

Desde luego Scorsese lucha como un pez fuera del agua para no quedarse obsoleto. Para los más curiosos a continuación el argumento por cortesía de su propia editorial:
"Huérfano, relojero y ladrón, Hugo vive entre los muros de una ajetreada estación parisina de ferrocarriles. Si quiere sobrevivir, nadie debe saber de su existencia.
Sin embargo, un día tiene un descuido y es descubierto por una excéntrica chica, amante de los libros, y por un viejo y amargado juguetero. Y ya nada será como antes.
Un críptico dibujo, un valioso cuaderno de notas, una llave robada, un autómata y un mensaje oculto del difunto padre de Hugo son algunas de las claves de un intrincado misterio".

miércoles, 21 de abril de 2010

DOS AMANTES... DOS AÑOS DESPUÉS

¿Cómo una "joyita" así ha podido estar más de 2 años dando vueltas y vueltas - su presentación tuvo lugar en mayo de 2008 en el marco del Festival de Cannes - sin que su distribuidora se atreviera a darle una oportunidad?, ¿cómo es posible que la primera vez que James Gray - "Little Odessa", "La otra cara del crimen", "La noche es nuestra" - se desmarca del thriller policiaco o mafioso para hacer un film de tintes melodrámaticos le salga un trabajo tan dolorosamente convincente y maduro?, ¿y por qué demonios Joaquin Phoenix después de realizar el que probablemente sea su mejor interpretación decide aparcar su carrera como actor para iniciar otra - sí se trataba de una broma ya roza el mal gusto - como torpe, greñudo y patetico rappero?. Todo preguntas, muy pronto la respuesta en "Two lovers".

Joaquin Phoenix, Gwyneth Paltrow y Vinessa Shaw - vista con anterioridad en "40 días y 40 noches", "Las colinas tienen ojos" o "El tren de las 3:10" - son los tres vértices de un triángulo amoroso, tan apasionado como destructivo. El film de Gray vuelve a reincidir en complejas relaciones familiares pero desde un prisma bien distinto, en el que la violencia y las vendettas son sustituidas por una sensibilidad desbordante y por unos personajes vulnerables - especialmente el de Phoenix -, volátiles - especialmente el de Paltrow - y emocionalmente dependientes - especialmente el de Shaw - . Las tradiciones autoimpuestas, la necesidad de amar y ser amado y el deseo obsesivo hace que los tres personajes bordeen con frecuencia el abismo. Un Gray que nos recuerda al mejor Minghella y que además ha tenido una intuitiva visión para darle a Isabella Rossellini su mejor papel en muchos, muchos años.

* "Two lovers" se estrena el 14 de mayo y es sin duda uno de los títulos más interesantes y esperados del mes.

lunes, 19 de abril de 2010

"EL CAPITÁN AMÉRICA" EN AVANZADO ESTADO DE GESTACIÓN

El cine le debía una adaptación como Dios manda al Capitán América, que hasta ahora solamente ha tenido que conformarse con un par de casposos telefilms en los años 70 y con un film de los 90 no menos cutre. En breve esta deuda será saldada, una nueva y en esta ocasión lujosa adaptación cinematográfica comenzará a rodarse en Inglaterra a partir del verano, de su calidad no podremos decir nada hasta julio de 2011, fecha fijada para su flamante estreno. Las arcas de la Marvel Entertainment esperan llenarse con este estreno y con el del igualmente esperado "Thor", que desde mediados de enero se encuentra en pleno proceso de rodaje a las ordenes de Kenneth Branagh y que previsiblemente llegará a la gran pantalla tan sólo dos meses antes que "El Capitán América".

De "First Avenger: Captain America" - como se le ha bautizado a esta proyecto - se encargará Joe Johnson de asumir su dirección, después de firmar uno de los "hombres lobos" más decepcionantes que se recuerdan con un Benicio del Toro como principal impulsor del decepcionante, más que fracasado, proyecto. En la carrera de Johnson no hay ni un sólo film que pueda considerarse de excelente, juzguen sino ustedes mismos: "Rocketeer" (1991), "Jumanji" (1995), "Parque jurásico 3" (2001) y "Océanos de fuego" (2004).

La elección de su protagonista a traido cola, después de prescindir a última hora de John Krasinski, Michael Cassidy o Mike Vogel, finalmente Chris Evans - la antorcha humana en las dos nefastas adaptaciones de "Los 4 fantásticos" - ha sido el elegido y su carrera, para bien o para mal, se verá afectada por la exposición mediática que supone un papel tan cotizado como este. Evans será secundado por Hayley Atwell - vista recientemente en la adaptación al cine de la televisiva "Retorno a Brideshead" y en "La duquesa" - como Peggy Carter, el interés romántico de Steve Rogers, Sebastian Stan - de la serie "Gossip girl" - es Bucky Barnes, su mejor amigo e inseparable aliado, y por último, el australiano de origen nigeriano Hugo Weaving se especializa en papeles de villano con un nuevo e inolvidable personaje que añadir a su galería, el de Craneo Rojo.

A simple vista el nombre de Joe Johnson no parece el más idoneo, tampoco Favreau lo era e hizo un trabajo más que loable en "Iron Man", y esperemos que su trabajo vaya en esa dirección y nos haga olvidar otras adaptaciones de superhéroes de comics cuyos resultados fueron trágicos, los mencionados "4 fantásticos", "Elektra" o "Daredevil".

sábado, 17 de abril de 2010

UN LIBRO FUNDAMENTAL PARA CONOCER MEJOR A HERZOG

La vida y la obra del cineasta alemán Werner Herzog bastarían por sí solos para rellenar todo un blog, y es que en activo quedan pocas personalidades que provoquen sentimientos tan encontrados, por una parte los que le consideran un indiscutible genio de la segunda mitad del siglo XX y los que no ven más que un loco obsesionado por plasmar trastornos psíquicos, por llamar la atención hasta el punto de llegar a cocinar y comer sus propios zapatos - en el documental de Les Blank de 1980 - como sí de un homenaje a Chaplin se tratara, o a lanzarse desnudo desde un tobogán a un campo de cactus como prueba explicita de su implicación en el rodaje de "Incluso los enanos empezaron pequeños" (1970) después de varios desafortunados accidentes.

Su relación amor-odio con el actor Klaus Kinski con el que trabajó en 5 ocasiones - "Aguirre, la cólera de Dios" (1972), "Nosferatu, vampiro de la noche" (1979), "Woyzeck" (1979), "Fitzcarraldo" (1982) y "Cobra verde" (1987) - no hizo más que acrecentar la leyenda. Kinski calificaba del siguiente modo a su "enemigo íntimo": miserable, rencoroso, apestoso, codicioso, maligno, chantajista, cobarde y farsante cuyo supuesto talento consiste en torturar criaturas indefensas. Conociendo un poco de la biografía de Kinski, los calificativos de su propia hija Nastassja y las pesadillas que aún sufre Fernando Colomo desde que le dirigió - por denominarlo de algún modo - en "El caballero del Dragón" (1985), pongo la mano en el fuego de que Kinski tuvo gran parte de la culpa de la tan conflictiva como creativa relacción con el cineasta estandarte del denominado "Nuevo cine alemán".

Pero sí hubo un rodaje complejo y enloquecedor ese fue el de "Fitzcarraldo" - se trata del "Appocalypse now" de Herzog para que me entiendan - la megalómana y poética epopeya que tiene lugar en medio de la selva peruana en la cual un hombre cegado por su ambición y por su pasión por la Ópera decide arrastrar un barco en plena montaña para llevarlo hasta el mar.
Durante casi dos años, lo que duró su preparación y rodaje, Herzog elaboró un sincero diario en el que el personaje de su obra maestra y él mismo se convierten en uno, relatando el tortuoso y accidentado camino hacía la inalcanzable quimera. Este libro 30 años después ve la luz - en lengua hispana se entiende - publicado por la editorial Backie Libros y bajo el llamtivo título de "Conquista de lo inútil". Con el día del libro tan cerca se me antoja como un regalo ideal para entender un poco mejor la contradictoria personalidad de Herzog y sus estímulos a la hora de afrontar un film que como "Fitzcarraldo" es "bigger than life".