domingo, 16 de noviembre de 2008

Red de mentiras

Una película de Ridley Scott, salvo contadas excepciones, suele ser toda una lección de estilo (que no de autoría) y una apuesta segura de calidad. El veterano director con la madurez ha ido desprendiéndose de ese obsesivo cuidado de la estética y de ese perfeccionismo imposible que conseguía que cada nuevo trabajo suyo se hiciera desear lo suyo, para convertirse en un artesano que rueda con rapidez (que no con torpeza) y que es capaz de facturar un film por año sin apenas despeinarse. A la vista está, entre 1977 y 1997 Ridley rodó tan solo diez films, sin embargo desde el 2000, año del espaldarazo comercial y crítico de “Gladiator”, ya ha rodado ocho películas a cual más compleja y variada, todo un mérito que hay que reconocerle.

Hoy en día se puede esperar cualquier cosa de Ridley (“Nottingham” sobre el mito de Robin Hood será lo próximo, la quinta colaboración con su actor fetiche Russel Crowe). El cine de espionaje político era terreno virgen en la filmografía de Ridley (pero no en la de su hermano Tony quien dirigió en 2001 la muy notable “Spy game”, película con la que se podrían trazar múltiples semejanzas), y ha salido bien parado del nuevo reto a pesar de apostar más por el diálogo que por la acción, y no por esto os creáis que no vais a encontrar persecuciones trepidantes, encarnizados tiroteos, salvajes explosiones, torturas cruentas, etc, porque de todo esto encontraréis las justas raciones, eso sí, muy bien cocinadas.
William Monahan (que ya trabajó con Scott en la mediocre “El reino de los cielos”) se encarga de adaptar la novela de David Ignatius, en la que los intereses políticos, el espionaje y la lucha contra las células terroristas de Oriente Medio están contados de manera algo más inteligible que “Syriana”, por poner tan solo un ejemplo de otra película con la que se le podría emparejar por su temática.

Leonardo DiCaprio es Roger Ferris, el agente de la CIA infiltrado que ejerce de brazo ejecutor, Leo repite el papel de tipo duro, capaz de casi todo como ya hiciera en “Infiltrados” o “Diamante de sangre”. Russel Crowe es Ed Hoffman, el supervisor de Ferris, un pez gordo de la CIA que a través de su manos libres mueve los hilos y toma decisiones importantes para “salvar a la civilización”, a la vez que ayuda a hacer pis a su hijo, lleva a su hija al cole, hace la compra, etc. Russel se puso en 130 kilos para encarnar a Hoffman y todo ese esfuerzo se justifica en pantalla cuando el personaje de DiCaprio le dice literalmente: “¡Eres un gordo de mierda!. Trabajas en esto al igual que yo, ¡ponte a régimen!”, lo dicho, justificado queda el esfuerzo, pero no la frasecita que está metida con calzador.
El personaje de Leo encarna el escepticismo, las dudas hacía la moralidad de sus acciones, acciones que por otra parte le impone el personaje de Russel, quien no duda de su patriotismo y cree que sin ese tipo de actuaciones el futuro de la humanidad puede estar en peligro.
El tercer vértice del triángulo lo compone Hani (un excelente Mark Strong caracterizado un poco cutremente a decir verdad) el jefe de la inteligencia Jordana (el film en realidad se rodó en Marruecos al igual que “Black Hawk derribado”), con quien Estados Unidos se alía para compartir información (dentro de unos límites) para su lucha conjunta contra el terrorismo. Y para darle más comercialidad al asunto, Ridley incluye una historia de amor imposible, entre Ferris y una joven enfermera jordana, Aisha (Golshifteh Farahani), que sirve para humanizar al personaje de Leo y así ver que bajo su magullada piel tiene su corazoncito.


El oscarizado Pietro Scali hace como siempre una excelente labor como montador y en ese aspecto al film no se le pueden poner peros, otra cosa es que el guión pueda resultar más o menos interesante, o que la historia podría dar mucho más de sí, o que el maquillaje y peluquería (sobre todo de Mark Strong y Russel Crowe) no vayan a merecer ningún premio precisamente. “Red de mentiras” es un film entretenido, que cumple con su cometido y que al igual que “American gangster” no pasará a la historia por ser de lo mejorcito en su genero ni pasará a la posteridad en la carrera de Ridley Scott (difícil logro que tan solo comparten “Alien, el octavo pasajero”, “Blade runner”, “Thelma & Louise” y “Gladiador”). Pero el no ser una obra maestra en ningún momento la cataloga de mediocre; yo en particular he disfrutado mucho de dos de las llamadas películas menores de Ridley y curiosamente de las más sencillas de rodar y de las que menos presupuesto contaron: “Los impostores” (una genial película sobre timadores con un giro final admirable y con una de las mejores actuaciones en la carrera de Nicolas Cage, un actor por el que no siento precisamente empatía) y “Un buen año” (una agradable y tierna comedia romántica que casi nadie ha valorado y que a mi me encanta por su entorno cautivador, la Provenza francesa). “Trípoli” es el proyecto frustrado que no logra levantar, que permanece ahí aparcado, y que estoy convencido que con su habitual testarudez logrará materializar… ¿este proyecto tan personal nos devolverá a aquel cineasta que revolucionó la estética de la ciencia ficción y que terminó por convertirse en el eficiente artesano-asalariado que hoy es?.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

EL CURIOSO NUEVO TRABAJO DE DAVID FINCHER


"El curioso caso de Benjamin Button" es el tercer trabajo de Brad Pitt a las ordenes de David Fincher tras los éxitos de "Seven" (1995) y "El club de la lucha" (1999). En esta ocasión Fincher adapta libremente una historia de F. Scott Fitzgerald en la que Pitt encarna a Benjamin Button, un hombre cuyo ciclo de la vida discurre a la inversa que la del resto, nace siendo un anciano y con los años va rejuveneciendo; su predecible fin es al contrario que el resto, morir de bebé. Un trabajo que ya huele a Oscar y que hasta el 23 de enero del año que viene no podremos ver en nuestro país. Del guión se ha hecho cargo Eric Roth y cuenta aparte de Pitt con Cate Blanchett (con la que ya coincidió en "Babel"), Tilda Swinton (con la que acaba de estrenar "Quemar después de leer") y Julia Ormond (hoy muy olvidada, con la que hizo pareja romántica hace 14 años en "Leyendas de pasión"). Este papel seguramente se una al saco de buenas interpretaciones de Brad Pitt: "Kalifornia", "Seven", "Doce monos", "El club de la lucha", "Snatch, cerdos y diamantes", "Babel", "El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford" y "Quemar después de leer".

Aquí podéis ver como anticipo su trailer (subtitulado).


lunes, 10 de noviembre de 2008

REFLEXIONES "EN LA CAMA"


Bruno y Daniela se han conocido, han coqueteado y han acabado en un motel barato, un encuentro meramente sexual que no tendrá continuidad es el acuerdo, pero a medida que avanza la noche ambos van conociéndose y acercándose. También habrá tiempo para que salga a la luz algún que otro secreto.

Por su argumento y por su título, "En la cama", muchos pensarán que están ante una película porno, pero no es el caso, es cierto que hay sexo bastante explícito pero está sobradamente justificado. La fuerza de esta historia radica en los diálogos, en todos esos momentos entre polvo y polvo en que los protagonistas descofían, se ofenden, ponen sus barreras, las derriban, ... se sinceran en definitiva, empezando desde la gélida desconfianza hasta llegar a una cálida complicidad, que tiene como colofón la aparición de sorprendentes revelaciones que dan brillantez a un film en aparencia tan sórdido, que demuestra finalmente mucha más sensibilidad de la que cabría esperar.

Rodada hace tres años, esta coproducción entre Chile y Alemania supone el segundo trabajo en la dirección de Matías Bize (había dirigido antes "Sabado, una película en tiempo real" y tiene pendiente de estreno "Lo bueno de llorar" rodada íntegramente en Barcelona), recorrió con éxito multitud de Festivales (Habana, Lima, Palm Springs, Viña del Mar y Valladolid) y cuenta como únicos interpretes a la pareja que representa a la pareja de furtivos amantes (la joven y consagrada Blanca Lewin y el televisivo Gonzalo Valenzuela, en España visto en el culebrón "Machos", su especialidad hasta ahora).

Una mención aparte merece el excelente guión escrito por Julio Rojas que pedía a gritos una adaptación teatral como la que ahora se representa en nuestro país con María Esteve y Roberto San Martín como Daniela y Bruno. Espero que al menos esté bien acondicionado porque los pobres se deben pasar buena parte de la obra en pelotas.

"En la cama" está editada en DVD por DeAPlaneta y la obra acaba de concluir sus representaciones en el Teatro Lara de Madrid, pero pasará por Cartagena, Jaén, Málaga y Tenerife. De la obra de teatro no puedo hablar pero el film os lo recomiendo, habrá que seguir muy de cerca la carrera del chileno Matías Bize.

jueves, 6 de noviembre de 2008

RICHEY JAMES EDWARDS, UNA MENTE MANIACA DESAPARECIDA


Tenía la excentricidad y el carisma necesario para suplir la falta de talento musical, era depresivo, anoréxico, inconstante y proclive a la auto lesión, para así liberar otros dolores más profundos y menos localizados. Letrista atormentado y bizarro, discreto guitarrista, alma mater de un grupo al que guió en sus primeros pasos y al que impregnó una imagen tan excesiva como él mismo.

Era Richey James Edwards, guitarrista y compositor del 75% de las letras de los tres primeros álbumes de Manic Street Preachers: "Generation terrorists" (1992), "Gold against the the soul" (1993) y "The holy bible" (1994). Cuando los críticos comenzaron a tenerles en cuenta a Richey se le tragó la tierra. James Dean Bradfield era y sigue siendo el vocalista de la banda, pero en su primera etapa el poder gravitatorio del grupo giraba alrededor de Richey, era un líder en la sombra.
Era tal la pasión de Richey por su banda que por defenderla llegaba a extremos insospechados: es archiconocida esa discusión con un periodista musical que cuestionaba la autenticidad de los Manic que le llevó a tatuarse en su brazo con la ayuda de una cuchilla la palabra "4 real", ese gesto espontáneo le costó 17 puntos de sutura.

Tocó por última vez con la banda el 21 de diciembre de 1994 en el London Astoria y apenas un mes y medio después Richey desapareció para siempre sin que se conozcan los motivos. Se sabe que fue multado unos días después de no coger ese avión que le llevaría a América junto a Bradfield y que hizo que saltaran las alarmas. Desde entonces hay rumores de haberle visto en Gales, Lanzarote, Fuerteventura, la India, etc, pero no hay datos concluyentes. No se le ha podido declarar por muerto porque su cadaver jamás ha aparecido, no se sabe si premeditadamente escapó de la fama o fue su mente maniaca la que escapó de él.

James Dean Bradfield (Voz y guitarra), Nicky Wire (Bajo) y Sean Moore (Batería) continuaron como trío y se encaminaron hacía aquello que más odiaba Richey (lo convencional, lo establecido, lo comercial) conociendo el éxito mundial con "This is my truth tell me yours" (1998) - con hasta 4 singles superventas - pero no supieron estar a la altura de las circunstancias cayendo en barrena. "Send away the tigers" (2007), su último y más rockero álbum, para muchos de lo mejorcito que han editado en la etapa "post Richey James Edwards".

Bradfield que siempre ha manifestado su creencia de que Richey está muerto ha anunciado que en el nuevo álbum se hablará sobre la desaparición del guitarrista y recuperará canciones inéditas suyas, y todo esto 13 años después de que se produjera... lo cual indica que el único interés es el morbo que se pueda producir el destapar de nuevo este asunto.
Mientras tanto las encuestas siguen diciendo que "The holy bible" está entre los mejores álbumes jamás publicados en Inglaterra, y en esto Richey sí que tuvo mucho que ver.

ÚLTIMA HORA:
El 23 de noviembre de 2008 Richey James Edwards fue declarado "presunto muerto" por la justicia británica.

LOS ACTORES MÁS COENIANOS


En la nueva película que ruedan los Coen, "A serious man", rompen la tradición de recuperar actores con los que ya trabajaron, en este nuevo film todo el reparto es desconocido y no veremos ninguna cara familiar en el cine de los Hermanos Coen.
¿Nunca te has preguntado que actores han tenido el enorme privilegio de trabajar en más de una ocasión con los Coen?.
¿No?,... bueno, es igual, yo te lo cuento de todos modos que para algo soy un friki.

6 VECES:
- Frances McDormand
("Sangre fácil", "Arizona baby", "Muerte entre las flores" (cameo), "Fargo", "El hombre que nunca estuvo allí" y "Quemar después de leer").
- Steve Buscemi
("Muerte entre las flores", "Barton Fink", "El gran salto", "Fargo", "El gran Lebowski" y "Tuileries").

5 VECES:
- John Goodman
("Arizona baby", "Barton Fink", "El gran salto" (cameo), "El gran Lebowski" y "O Brother!").
- Jon Polito
("Muertre entre las flores", "Barton Fink", "El gran salto", "El gran Lebowski" y "El hombre que nunca estuvo allí").

4 VECES:
- John Turturro
("Muerte entre las flores", "Barton Fink", "El gran Lebowski" y "O Brother!").

3 VECES:
- George Clooney
("O Brother", "Crueldad intolerable" y "Quemar después de leer").
- Richard Jenkins
("El hombre que nunca estuvo allí", "Crueldad intolerable" y "Quemar después de leer").
- Bruce Campbell
("El gran salto", "Crueldad intolerable" y "Ladykillers" (cameo)).

2 VECES:
- Holly Hunter
("Arizona baby" y O Brother!").
- Tony Shalhoub
("Barton Fink" y "El hombre que nunca estuvo allí").
- John Mahoney
("Barton Fink" y "El gran salto").
- Peter Stormare
("Fargo" y "El gran Lebowski).
- Charles Durning
("El gran salto" y "O Brother!").
- Michael Badalucco
("O Brother!" y "El hombre que nunca estuvo allí").
- Billy Bob Thornton
("El hombre que nunca estuvo allí" y "Crueldad intolerable").
- J.K. Simmons
("Ladykillers" y "Quemar después de leer").
- Josh Brolin
("No es país para viejos" y "World cinema").

miércoles, 5 de noviembre de 2008

EL ACTOR DEL MES


ED HARRIS

Ed Harris es el actor del mes, y no por llevar marginado durante algún tiempo, ni por haber tirado su carrera por el retrete y haber regresado ahora con fuerza. Ed siempre ha estado ahí, indiscutiblemente es uno de los grandes.
Es el actor del mes por méritos propios y porque me da la gana a mí (que para algo soy el creador de este blog, ¡joder!). La primera imagen que tengo de su alopécica y rubia mollera se remonta a un film de finales de los 70, "Coma", adaptación de la novela de Michael Crichton (el que fuera uno de los novelistas mejor pagados gracias a "Parque jurásico" o "Acoso" y hoy está en plena decadencia) realizada por él mismo. En ese film Harris aparece muy brevemente como médico que realiza una autopsia mientras se mete un bocata entre pecho y espalda. Toda una imagen para no olvidar, y una presencia que a partir de ese momento con pasmosa facilidad se dedicaría a robar escenas en cada uno de sus films y a dar dignidad a cualquier tipo de personaje independientemente de la calidad del conjunto.

Harris casi nunca falla y tiene una carrera de 30 años que le avala: "Los caballeros de la moto" (George A. Romero, 1981), "Creepshow" (George A. Romero, 1982), "Bajo el fuego" (Roger Spottiswoode, 1983), "Un lugar en el corazón" (Robert Benton, 1984), "Alamo Bay" (Louis Malle, 1985) - en donde conoció a su mujer Amy Madigan - , "Walker" (Alex Cox, 1987), "Abyss" (James Cameron, 1989), "El clan de los irlandeses" (Phil Joanou, 1990), "Glengarry Glen Ross" (James Foley, 1992), "Luna de porcelana" (John Bailey, 1994) - muy recomendable y muy poco conocida - , "Apollo 13" (Ron Howard, 1995), "Poder absoluto" (Clint Eastwood, 1997), "El show de Truman" (Peter Weir, 1998), "Pollock" (Ed Harris, 2000), "Enemigo a las puertas" (Jean-Jacques Annaud, 2001), "Una mente maravillosa" (Ron Howard, 2001), "Las horas" (Stephen Daldry, 2002) y "Una historia de violencia" (David Cronenberg, 2005).

¿Quien puede presumir de un bagaje así teniendo tan pocos tropiezos en el camino?... bueno, reconozcámoslo la comedia no es para Harris las veces que lo ha intentado: "Un regalo para papá" (Richard Benjamin, 1994) o "Buffalo soldier" (Gregor Jordan, 2001), no ha salido muy bien parado.
Ahora con el estreno de su segundo trabajo como director, "Appaloosa", está nuevamente de actualidad y además muy bien arropado por otros dos grandes: Viggo Mortensen y Jeremy Irons. Ed Harris es el heredero de Newman (con el que trabajo en la miniserie "Empire falls"), tiene los ojos más azules del cine actual.

NOTA:
Curiosamente el día que escribo esto y menciono al escritor Michael Crichton del que no se nada desde hace tiempo me entero que ha fallecido de cáncer a los 66 años. Vendió 150 millones de libros, dirigió algún film y fue el escritor de entre otras "Congo", "Parque jurásico", "El mundo perdido" y la serie "Urgencias". Una trágica coincidencia. Descanse en paz.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Solo quiero caminar


Agustín Díaz Yanes, “Tano” para los amigos, no ha parado de repetir que “Solo quiero caminar” por mucho que recupere el personaje de Gloria Duque (Victoria Abril) no se trata de una secuela de “Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto” (1995), sino que se trata de otra cosa. Es una suerte que no lo sea porque le habría hecho un flaco favor al excelente recuerdo que dejó su reconocido y premiado (8 Goyas incluyendo el de mejor película de su año) debút como director. “Tano” era el guionista más adecuado para un film que contara en su reparto con Victoria Abril (De 6 guiones firmados, 4 los protagonizó la actriz: “Barrios altos”, “Baton Rouge”, “A solas contigo” y “Demasiado corazón”).

“Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto”, con un trío de diamantes como Victoria Abril, Pilar Bardem y Federico Luppi, tuvo un insospechado y merecido éxito que le posicionó en la primera fila de los nuevos talentos con futuro prometedor.
Tras dos insulsos guiones (“Belmonte” y “Al límite”) regresa 6 años después a la dirección con “Sin noticias de Dios” (2001), con un reparto tan internacional como Penélope Cruz, Gael García Bernal, Fanny Ardant y… Victoria Abril, una escasez de ideas preocupante y un resultado final que bordea el ridículo más absoluto.
“Alatriste” (2006) adaptaba las populares novelas de Pérez Reverte, fue la producción más cara del cine español con un estupendo Viggo Mortensen como protagonista, gozó de una exitosa carrera comercial y del desprecio de los miembros de la Academia del cine (se llevó 3 Goyas menores de un total de 15 nominaciones). Para muchos fue una nueva decepción este ambicioso proyecto en la carrera de su director.

Todo lo bien que pintaba “Solo quiero caminar” acaba de disiparse tras su estreno. Rodada en Algeciras y México D.F. cuenta la historia de 4 amigas que tratan de encontrar una salida a sus fracasadas vidas con un atraco cuyo fiasco termina por sumergirlas en una espiral de violencia y venganza. Ariadna Gil y Diego Luna se imponen como protagonistas y Victoria Abril pasa a un discreto segundo plano, pero al menos no tanto como una desaprovechada Pilar López de Ayala y una fugaz Elena Anaya.
En el film se dan cita el cine de mafiosos (narcotraficantes mexicanos en este caso) con planos calcados de películas de Scorsese como “Uno de los nuestros” o “Casino”, y por si no fuera poco eso, también suena el “Gimme shelter” de los Stones al igual que en “Infiltrados”, y por cierto, ¿ese martillazo en la mano de la Abril no lo habíamos visto ya en… “Casino”?; el cine de Tarantino se nos manifiesta también de manera nada disimulada en el personaje de Ariadna Gil, una vengativa “novia” a lo “Kill Bill”, eso sí, mucho más salida (su pasión por los prostitutos es algo que aún no he entendido que aporta en la historia, supongo que acentúa el lado más solitario de la “heroína”); las cutres referencias a “Pretty woman” se quedan en anécdota al ver el caprichoso y forzado homenaje que “Tano” hace al “Grupo salvaje”, de Peckinpah, aquí no esperéis encontraros tiros ralentizados ni sangre saliendo a borbotones, ni siquiera humareda de pólvora, aquí nuestras chicas cuecen a fuego lento su venganza desde lo más bajo, empezando por la entrepierna de los malvados Narcos (en el colmo del mal gusto).

Teniendo además en cuenta que Diego Luna y José María Yazpik son unos Narcos nada convincentes, que la frase más recordada de la película es: “El tequila se bebe sin sal, sin limón y sin gestos” y que el título “Solo quiero caminar” está sacado de una canción de Paco de Lucia, metido por capricho y con calzador y justificado con una tardía frase que Diego Luna le dice a Ariadna Gil: “Me gusta verte caminar”.
En el frío de una desangelada sala de cine, a altas horas de la madrugada, mi pensamiento no era otro más que este: “¡Solo quiero que termine ya!”.